Vestigos de muerte y guerra, historias fragmentadas en escenarios transformados

Carolina Mesa

Los diez kilómetros de distancia que los separa del ala urbana parecen no ser impedimento. No es un obstáculo el frío que hiela los huesos, tampoco la estrecha y única ruta llena de curvas cerradas, colmada de vallas que advierten sobre el avistamiento y paso obligatorio de fauna silvestre, menos es limitante el transporte público que sólo llega a las 5:40 de la madrugada y da su siguiente y último paso del día a las 3:40 de la tarde; no importa la condición climática, pues, la gente siempre encuentra el modo de llegar a la famosa Catedral de Envigado, sitio conocido como la Cárcel de Pablo Escobar, donde aún se aprecian sus artilugios, pero se conmemoran lugares deshabitados, al menos de esa antigua esencia del narcotráfico. Pese a los esfuerzos del Estado y el pueblo colombiano por desmantelar costumbres que incitan la exaltación de la violencia, la huella de la cultura ‘narco’ sigue presente, por lo que la Secretaría de Desarrollo Económico de Envigado desde la Dirección de Turismo y la Secretaría de Educación, desde Cultura, proponen nuevas estrategias para mitigar el impacto que deja el ‘tanatoturismo’ en la

región. Vivencias en el Valle de la Miel.

En la Catedral ya no queda una estructura física tangible de lo que fue este centro de reclusión. Sin embargo, día a día llegan visitantes en búsqueda de lo que alguna vez este lugar simbolizó. Están dispuestos a realizar un trayecto de entre cuatro y cinco horas que contempla la visita a diversos sitios del Valle de Aburrá.

La Fundación San Benito Abad, antes llamada Fraternidad Santa Gertrudis La Magna, se ha encargado de realizar una obra de desarrollo social en el antiguo recinto carcelario a partir del acogimiento de adultos mayores en situación de vulnerabilidad, donde la totalidad de su infraestructura fue construida por los monjes benedictinos que se encuentran allí desde hace 13 años.

Su director, Elkin Ramiro Vélez ha luchado incansablemente contra los denominados ‘narcotours’ que semanalmente pueden realizarse hasta con 300 personas, y afirma que, en múltiples ocasiones ha tenido la intención de restringir el acceso público que se tiene al lugar, ya que estos recorridos perturban la paz de algunos de los ancianos.

Con el paso de los años, lejos de disminuir el interés hacia los hechos perpetrados por Escobar, se

Periodista

Carolina Mesa, cuarto semestre de comunicación social

incrementa la necesidad de saciar la curiosidad de locales y extranjeros, lo que genera utilidades únicamente para los operadores turísticos que dirigen este tipo de recorridos.

¿Turismo comunitario, cultural o ‘tanatoturismo’? Algunos turistas, como Andrew Williams, aseguran que el motivo principal para realizar el viaje es entender desde otra perspectiva la historia que ha sido retratada en libros, series documentales y novelas.

Y al hablar de la finalidad del tour, Daniel Alejandro Castaño, operador turístico, justifica que se debe contar una historia necesariamente contrastada entre la información oficial, en conjunto con los testimonios de personas influenciadas directamente por sus vivencias de cara a la época del narcotráfico y añadir por tanto “una reflexión de los acontecimientos” a partir de lo que él denomina turismo comunitario, que tiene el propósito de exaltar la

cultura local. No obstante, esto influye para que los recorridos tengan una composición determinada por un eje anecdótico cuando no siempre se enfatiza de dónde surgió la información.

Claudia Ortiz, coordinadora encargada de la Dirección de Turismo de Envigado, destaca que: “no siempre se brinda un servicio responsable. En algunos casos se manifiesta la ausencia de apropiación histórica, añadiendo que algunas de las personas que ofertan como guías, lo hacen sin el correspondiente RNT (Registro Nacional de Turismo) por lo que no hay proceso pedagógico ni se enfoca necesariamente al desarrollo social”. El Consejo de Seguridad Turística del que hace parte la Secretaría de Desarrollo

Económico, dispuso que se tomarán acciones con apoyo de guardabosques y carabineros del sector para suspender las actividades que incumplan los requisitos.

Continúe leyendo este artículo en la edición nro. 38 de Sextante